La Luna en las Ciencias de Saxony.

Viernes, 04 de Julio del 2014 a las 10:44 AM Combined

Los relojes de fases lunares de A. Lange & Söhne son impresionantes testigos de la investigación lunar en Saxony.

La luna, como uno de los cuerpos celestes más prominentes, ha preocupado a la humanidad por milenios y a Saxony también. El satélite de la Tierra, su progresión orbital y su influencia en varias esferas de la vida ha intrigado a ciudadanos, escolares y regentes por igual. Este interés ha generado incontables dibujos, reportes y novelas que incluso hoy reflejan el entusiasmo de sus autores por la Luna.

En los primeros días de las observaciones lunares, la gente estaba interesada principalmente en su progresión a través de los cielos nocturnos y sus caras cambiantes. El foco entre los investigadores ha cambiado hacia su superficie después de que el telescopio fue inventado en el siglo 17. Viejos mapas y globos lunares reproducen lo que los escolares y entusiastas eran capaces de ver y emular con los recursos de su época. Observaciones esmeradas y dibujos altamente detallados testifican la pasión y la perseverancia de sus originadores. El famoso mapa luna hecho por el astrónomo de Dresden, Wilhelm Gotthelf Lohrmann (1796-1840) es un ejemplo del siglo 19, pero la luna no ha perdido nada de su fascinación aún en estos días. En los años 60, la nativa de Dresden, Ursula Seliger creó una serie extensiva de dibujos a lápiz finamente detallados que ella misma compiló en tres volúmenes.

Hoy, estos dibujos están almacenados en el Museo Palitzsch en Dresden, el cual fue re abierto a principios de Mayo del 2014 después de extensivas renovaciones. El lugar fue nombrado así por Johann George Palitzsch (1723-1788), un llamado "astrónomo campesino" que, aparte de trabajar en su granja, también dedicaba su tiempo a la astronomía. Se volvió famoso por el descubrimiento del Cometa Halley. Su interés en los fenómenos celestiales era tan grande que en la tarde del día de Navidad, 25 de Diciembre de 1758, apuntó su telescopio hacia el cielo en búsqueda de la cola del cometa. Por meses, astrónomos de todo el mundo habían esperado su llegada, la cual había sido predicha por Edmond Halley (1656-1742) que podría pasar desde 1705. Halley había calculado que el cometa, que había sido visto por última vez en 1682, era periódico y regresaría de nuevo en aproximadamente 76 años. Así que el descubrimiento de Palitzsch no fue mera coincidencia. Era el resultado de años de estudio diligente en, entre otros lugares, los archivos de "El Cabinete de Matemáticas y Física", el que visitaba a menudo. Cuando Palitzsch murió en 1788, dejó atrás una librería que contenía 3518 libros y docenas de instrumentos científicos que 25 años después fueron perdidos en saqueos durante la Batalla de Dresden. En homenaje a Palitzsch, La Unión Internacional Astronómica nombró tres cráteres lunares con su nombre en 1935. La misión del pequeño museo en Dresden, el cual está cerca de la devastada granja, es inspirar niños y jóvenes a descubrir el mundo observándolo de cerca y principalmente con sus propios ojos, justo como Palitzsch lo hizo en su época.

En el 2014, A. Lange & Söhne presentó tres debuts que tienen una afinidad especial con la luna. El Grand Lange 1 Moon Phase es el primer reloj Lange que se enfoca en la compañera de la Tierra y la posiciona dentro de su esfera de las horas. En el Lange 1 Tourbillon Perpetual Calendar, el display de la fase lunar está dentro de la esfera subsidiaria de los segundos. El display orbital de la fase lunar en el Richard Lange Perpetual Calendar "Terraluna", que consiste de tres discos de oro solido, está localizado en la parte trasera del estuche y aparte de la fase lunar también representa la constelación actual de la tierra, el sol y la luna.