DATOGRAPH PERPETUO TOURBILLON

Miércoles, 09 de Marzo de 2016 11:30 PM Cronógrafo con calendario perpetuo y tourbillon

Cronógrafo con calendario perpetuo y tourbillon

La última obra maestra procedente de Sajonia combina tres complicaciones y cinco funciones suplementarias. A. Lange & Söhne presenta así un reloj remodelado, único en su género, que impresiona por su técnica y seduce por su depurado diseño a pesar de la gran cantidad de indicaciones.

El mayor desafío en el desarrollo de un reloj con múltiples complicaciones consiste en lograr la perfecta interacción en el funcionamiento de los diferentes y complejos mecanismos con un diseño que resulte coherente. El DATOGRAPH PERPETUO TOURBILLON, presentado por A. Lange & Söhne, corresponde a esa clase de obra de arte relojera. La esfera negra de plata maciza del nuevo modelo ofrece un magnífico contraste con la caja de platino de 41,5 milímetros de diámetro y con las agujas y los índices de oro rodinizado. El modelo está limitado a una serie de 100 ejemplares. El nombre de este reloj con complicaciones abarca todo un programa relojero:

DATOGRAPH
El concepto DATOGRAPH se refiere a un cronógrafo con rueda de transmisión, totalizador exacto de los minutos saltantes, función flyback y la típica gran fecha de Lange. Para que pueda cumplir la misión de cronometrar con precisión un breve lapso de tiempo, los profesionales que han desarrollado el producto han recurrido a la genial construcción ya probada en el DATOGRAPH UP/DOWN. Desde un punto de vista artístico, reúne en uno solo los tres grandes logros técnicos en el diseño de cronógrafos: la transmisión por rueda de columna garantiza el control fiable de todas las funciones del cronógrafo. El totalizador de los minutos saltantes indica con exactitud el tiempo cronometrado. Y la función flyback posibilita el cronometraje de lapsos de tiempo consecutivos con tiempos de reacción extremadamente cortos.

PERPETUO
El elemento central del nombre, PERPETUO, se refiere a un calendario perpetuo saltante exacto con indicación de las fases de la luna. Todas las indicaciones del calendario perpetuo, entre las que además de la gran fecha también se incluyen las indicaciones del día de la semana, mes y año bisiesto, presentadas en las esferas auxiliares, avanzan instantáneamente y así se pueden consultar con claridad en todo momento. El meca-nismo solo se tendrá que adelantar un día el 1 de marzo del año secular 2100. Y la indicación de las fases de la luna, gracias a la elevada precisión de su mecánica, solo se desviará un día al cabo de 122,6 años de la órbita real de la luna. Tres correctores posibilitan el ajuste por separado de la indicación de las fases de la luna, del día de la semana y del avance combinado de la indicación del mes y del año bisiesto. Si el reloj ha estado algunos días parado, todas las indicaciones del calendario se pueden actualizar cómodamente al mismo tiempo con la tecla de corrección rápida situada a la altura de las 10 horas.

TOURBILLON
La fascinante mecánica del tourbillon se puede contemplar a través del fondo de cristal de zafiro. Allí gira una vez por minuto en torno a su propio eje el escape y órgano regulador colocado dentro de una delicada jaula. Este movimiento giratorio compensa la influencia de la fuerza de la gravedad sobre el volante excéntrico. En combinación con la espiral del volante autooscilante, fabricada en la propia casa, se encarga de los excelentes valores de marcha durante las 50 horas que dura toda la cuerda. Una indicación de la reserva de marcha al final de la escala taquimétrica sirve para saber cuándo hay que dar de nuevo cuerda al reloj. El volante oscila por primera vez en un tourbillon de Lange con 18.000 en lugar de las habituales 21.600 semioscilaciones por hora, lo que corresponde a una frecuencia de 2,5 hertz. Algo absolutamente necesario para poder indicar el tiempo cronometrado con la precisión de un quinto de segundo. El mecanismo de la parada del segundero patentado mantiene al volante en el interior de la jaula del tourbillon al sacar la corona. De este modo se puede ajustar el reloj con la precisión de un segundo.

No quedarse nunca parado
No solo el desarrollo sino también el acabado y el montaje de las 729 piezas de las que se compone el calibre L952.2 plantean las más altas exigencias a la manufactura. Solo los más talentosos relojeros son capaces de superar los numerosos obstáculos que se presentan en el camino hasta llegar a una interacción sin fricciones de los diferentes mecanismos. Todo ello exige el máximo de experiencia, destreza, concentración y paciencia. De este modo se manifiesta también en el DATOGRAPH PERPETUO TOURBILLON la elevada aspiración de von A. Lange & Söhne, no quedarse nunca parado y llegar cada vez hasta los límites de la relojería mecánica.