Entornos como la alta montaña, los océanos, los volcanes o las regiones polares siempre han sido el campo experimental de Rolex.
Los relojes Oyster Perpetual han equipado numerosas expediciones al Himalaya, incluido el grupo del que sir Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay formaron parte cuando se convirtieron en los primeros alpinistas en alcanzar la cima del Everest el 29 de mayo de 1953, y han sido llevados por exploradores a los confines de la tierra, a través de desiertos, polos y a las mismas entrañas de la Tierra. En estos entornos a menudo hostiles y desconocidos, distinguir el día de la noche puede ser imposible. Para los espeleólogos que pasan días enteros en la oscuridad y las expediciones polares que se enfrentan al sol de medianoche o a la noche continua, el Explorer II, con su visualización 24 horas, constituye un elemento esencial de su equipo.
