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Longines Master Year of the Horse

31/12/2025

Opinión

El año se termina, en tan solo unos cuantos días el año 2025 será una cosa del pasado, una época más que nuestros relojes habrán marcado. Tal es el paso del tiempo, incesante, imparable e imperdonable. Solo podemos estar seguros de dos cosas en esta vida; del inevitable final de la vida y del paso del tiempo, una intrínsecamente ligada con la otra.

No todo es lúgubre, esto es simplemente una realidad, pero que se esté acercando el final del 2025 significa que se avecina un nuevo comienzo. Hay quienes toman en año nuevo como algo indiferente. Aunque hay muchos que lo consideran una manera de hacer borrón y cuenta nueva o simplemente continuar, pero de una manera renovada, intentando mejorar.

Eso es lo que representa de una manera u otra la llegada del año nuevo, muchas marcas celebran esto y lo celebran de una manera muy especial. Para nosotros en este lado del mundo, nosotros los occidentales no le damos mucho más pensamiento al año nuevo. Simplemente deja de ser 2025 y comienza a ser 2026. Para los orientales, particularmente en la cultura china esto es algo muy distinto. No es simplemente sumarle un año más a la fecha, sino el año toma un significado importante pues le asignan un animal y cada uno representa algo distinto.  El Año Nuevo Chino 2025 fue el año de la Serpiente de Madera, simbolizando sabiduría, intuición, creatividad y renovación. Nos hacía reflexionar y así tener un crecimiento gradual como personas.

2026 es el año del caballo de fuego y una de las primeras marcas en conmemorar este nuevo inicio es Longines. La afamada marca del reloj de arena nos trae esta celebración con uno de sus relojes más emblemáticos, el Master Collection Moonphase. Solo que en esta ocasión fue apropiadamente bautizado como el Master Collection Year of the Horse Edition.

El reloj en sí sigue siendo igual de impactante, como lo sería un Master Collection Moonphase de Longines. Aquí su presencia es enaltecida por su carátula roja, la cual no es el tinte sólido, sino el rojo se va degradando dejando su circunferencia con un color negro igualmente degradado. Además de que tiene un acabado de rayos de sol que le da un toque muy particular. A las 6 tenemos aquello que distingue a esta colección, la fase lunar, la cual está rodeada de un fechador que va del 1 al 31 señalado por una esbelta manecilla dorada. Este color, el dorado amarillo 2N lo encontramos no solo en el fechador, también lo hallamos en los índices y en las manecillas de horas, minutos y segundos. Esto, combinado con el contorno negro brinda un contraste armonioso para la escala de minutos que rodea los índices.

Esto es grandioso, pero… ¿qué tiene que ver con el año nuevo chino? La respuesta a esta pregunta la hallamos al voltear al reloj. En su reverso encontramos una tapa de cristal de zafiro que está protegiendo al calibre automático Longines L899.5 con espiral de silicio y reserva de marcha de hasta 72 horas.

La respuesta yace en el rotor, el cual no solo tiene la misma coloración de las manecillas, sino tiene un decorado muy particular. Su decorado consiste del grabado de un caballo galopando. Aunque no es simplemente el grabado de un caballo. Esto se hizo en colaboración con el Museo de Arte de Peon en Chongqing, China. Este museo es custodio de una obra en particular de Peon Xu, pintor que combinaba técnicas occidentales con la pintura oriental con la vitalidad lírica del arte con tinta china. El cuadro en cuestión es “Caballo al galope”, por siempre inmortalizado no solo en pintura, sino en el rotor dorado del Longines Master Collection Year of the Horse.

Junto al imponente caballo encontramos el número 2026, el cual no solo sirve de recordatorio al año que conmemora, sino también indica el número de existencias que habrá de este reloj.

El grabado del caballo fue comisariado por Qingping Xu, hijo de Peon Xu y calígrafo de prestigio, preservando así el legado artístico de la familia.

Encontramos esto dentro de una caja de acero inoxidable de 42 milímetros y es posible portarlo con una correa de cuero negra con cierre desplegable de seguridad de acero inoxidable.
Este reloj no solo conmemora el año del caballo de fuego, sino también representa el vínculo que Longines tiene con el mundo ecuestre. Pues desde el siglo XIX la marca ha expresado comparte su pasión por este mundo, además de que ha sido cronometrador oficial de competiciones internacionales de sport ecuestre de renombre.