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Breitling Navitimer Tributo al Concorde
26/03/2026
Opinión
Imagínense haber nacido el año 1900, de ser longevo habiendo nacido en esos años habría sido algo verdadero fascinante. ¿Por qué? Muy bien, veámoslo de esta manera, cuando naciste con el peso del mundo sobre tus hombros, los automóviles eran una novedad a la que únicamente los millonarios tenían acceso. ¿Volar? ¡Olvídalo! Eso es un fútil sueño pues solo ciertos animales podían hacerlo. Pero ¿qué crees?, en 1903 se documenta el vuelo de los hermanos Wright; entonces volar de repente ya no es algo exclusivo de las criaturas aladas.
En 1908, a tus hipotéticos 8 años de edad Henry Ford introduce al mundo el Ford Modelo T, el primer auto de producción masiva. De repente los autos ya no son algo exclusivo de los millonarios. Con su llegada, los caballos ya no eran trabajados hasta la muerte, desgraciadamente a tus 10, 14 y 39 años llega una revolución mexicana, una primera y una segunda guerra mundial respectivamente. Apenas tendrás 40 y ya viviste múltiples eventos que terminarán en las páginas de los libros de historia sobre los cuales tus nietos aprenderán de la historia del mundo.
A tus 76 años, en 1976 llega una de las máquinas más importantes en la historia de la tecnología, el Concorde. El primer y único avión comercial con la capacidad de volar a velocidades supersónicas de manera confiable y segura. (El Tupolev TU-144 no era capaz de hacerlo de forma segura). El vuelo comercial supersónico, volar a una velocidad mayor a la del sonido era algo reservado únicamente para cohetes y aviones militares. Pon en contexto que cuando naciste hipotéticamente (en 1900) el vuelo ni siquiera era algo que se consideraba posible para los humanos.
El Concorde es uno de los aviones más importantes de la historia y no se preocupen, esto sigue siendo Mundo Peyrelongue, así que vamos a hablar de relojería.
Breitling es una marca cuyo carácter está ligado al mundo de la aviación, el Navitimer se desarrolló con el fin específico de ser un reloj/herramienta para los aviadores. Era un reloj creado por y para aviadores, pues no puedes hacer un reloj/herramienta para un público en específico sin entender qué es lo que necesita esa audiencia. (Pregúntale a Blancpain con su Fifty Fathoms).
Los años pasaron y el Navitimer se fue refinando y se convirtió en uno de los rostros principales de la marca Breitling. La razón de este gran éxito es porque era y es un reloj que le atrae a todo el mundo, no necesitas ser un aviador para apreciar el delicado detalle y gran esmero que Breitling les pone a sus creaciones. Era un reloj prácticamente universal y por los últimos 70+ años ha demostrado ser un ícono cultura. Inclusive James Bond usó uno en Thunderball.
El Navitimer nació en el lejano año de 1954, hace 72 años y al ser un reloj de aviador éste vio múltiples etapas de la aviación. Era una época en la que la aviación se estaba alejando de aeronaves con motores de hélices y estaban entrando en la llamada “jet age”. Donde todo eran aletas y motores jet, como el De Havilland Comet, el primer avión comercial con motores jet.
Es entonces que llega el Concorde, un avión cuya silueta hacía soñar a niños y sonreír a adultos, un avión capaz de volar a dos veces la velocidad del sonido. Una proeza de ingeniería que se creía imposible y tomó los cielos por primera vez en 1976… hace 50 años.
Nunca ha vuelto a haber un avión como el Concorde, es del tipo de máquinas que son producto de su época y servía a un mercado que hoy en día ya no existe. Quizá no volvamos a ver una pieza de ingeniería tan genuinamente bella como el Concorde. Una máquina donde la forma y la función hacen un maridaje literalmente hecho en los cielos por los mismísimos ángeles de la ingeniería.
Breitling consideró que era importante conmemorar el cincuenta aniversario del primer vuelo de aquel avión con una silueta tan icónico y reconocible. Para ello lo hizo con un afamado reloj de aviación, es así que llega el Navitimer B01 Chronograph 43 Tribute to Concorde. ¿Qué mejor manera de rendirle tributo al avión más reconocible del mundo con uno de los relojes más reconocibles de la marca?
El Tribute to Concorde cuenta con una carátula azul oscuro, el tono no es ninguna coincidencia. Pues está pensado para aparentar el color de la estratosfera que se vería desde el avión ya que no solo volaba a la velocidad del Mach 2, sino también a una gran altura. Cuenta con una correa de piel de caimán del mismo color de la carátula. Las subcarátulas blancas del crono brindan contraste respecto al azul estratosférico y la regla de cálculo del mismo color provocan un guiño al apodo del Concorde, “el Pájaro Blanco”.
El Navitimer Tribute to Concorde está limitado a 593 piezas, una referencia a los motores turborreactores Olympus 593 que impulsaban la aeronave. Dato curioso, esos motores no podían arrancar por su propia y cada aeropuerto en el que aterrizaba y despegaba el Concorde tenía unas máquinas gigantescas con las que arrancaban los motores.
En la tapa, la cual tiene un cristal de zafiro cuenta con el grabado con “One of 593”, “Tribute to Concorde”, “Jetliner, Mach 2”. A través de esta tapa podemos apreciar el calibre automático B01 de manufactura propia de Breitling con una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.

