ENVÍOS ÚNICAMENTE EN CDMX

Bell & Ross BR-X3 Tourbillon Micro-Rotor

26/11/2025

Opinión

El modelo BR-03 de Bell & Ross ha estado presente durante dos décadas y hemos observado diversas transformaciones a lo largo del tiempo. El BR-X3 podría describirse como una evolución de esta colección, una vertiente alternativa que rompe con los esquemas que conocíamos de estos relojes. Éste destaca por ser único y hemos visto como la marca lo ha vestido de diferentes maneras en su evolución; tenemos ejemplos como el BR-X3 de titanio y de acero. Sin importar cómo evolucione, ese ADN del BR-03 continúa presente en su carácter.

Cuando se habla de Bell & Ross, resulta inevitable referirse a lo que los ha hecho destacar a lo largo de los años. Esto representa casi el núcleo de la empresa desde su inicio en 1994.  Durante las últimas tres décadas y algo, Bell & Ross ha tenido claro el tipo de diseño que deseaban seguir, un estilo cuadrado. La firma relojera se enorgullece de cómo los paneles de instrumentos de las aeronaves han servido de inspiración para crear piezas impresionantes. Esta ideología de diseño ha permitido que cada reloj de Bell & Ross técnicamente se categorice como un reloj de aviación, gracias a sus evidentes influencias.

El BR-X3 no solo es una “poke-evolución” del BR-03, es una colección que no solo lleva al extremo la sapiencia mecánica que la marca porta consigo, sino también su famosa filosofía de diseño. B&R relata que ha construido su identidad sobre tres pilares fundamentales: legibilidad, funcionalidad y precisión. La razón de éstas es obvia y es una que jamás deja de estar presente. Ahora, la marca nos presenta la versión definitiva de su colección más extrema, este es el Bell & Ross BR-X3 Tourbillon Micro-Rotor.

Aún dentro de una de las colecciones más destacadas de la casa relojera, el BR-X3 Tourbillon logra diferenciarse del resto de sus compañeros. ¿Por qué? Simple y sencillamente porque este reloj no se ve como ve como ninguno otro en el repertorio de Bell & Ross.

A pesar de esto, la marca mantiene sus tres pilares del diseño, el reloj es preciso, pues esto es una constante con Bell & Ross, también es legible pues no tiene elementos superfluos que distraigan de la hora y a su vez es funcional. Aunque paradójicamente, con este reloj la hora no es una prioridad.

La caja de 40 milímetros permanece en su famosa forma cuadrada. Mientras que en unos BR-X3 la hemos visto hecha de titanio o de acero, aquí la vemos de dos materiales que forman un papel crucial no solo en su composición, sino también en su diseño. Este es el acero y el zafiro. Con este reloj Bell & Ross logra combinar tres componentes; una caja intermedia de acero, una tapa de zafiro y un fondo de zafiro, unidos por cuatro tornillos. Con esto la caja y el calibre no son dos entidades separadas, ya son una construcción “chasis-carrocería”, sino una especie de monocasco, todo conectado estructuralmente.

Al ser un reloj con una caja parcialmente construida de zafiro vemos que esta pieza tiene una ligereza a la vista. No solo eso, también es transparente, por eso es que es tan liviano visualmente.

En fin, este reloj puede describirse como uno esqueletado, donde se juega con los espacios negativos para volver al mecanismo parte del diseño, en lugar de ocultarlo detrás de una carátula.

Gracias al diseño y filosofía detrás de este BR-X3 encontramos al calibre automático (propio de la marca) BR-CAL.389 con 58 horas de reserva de marcha.

El mecanismo cuenta con un micro-rotor, la elección de este elemento se debe a empaquetamiento. Al desplazar sus componentes de esta manera, le permite al BR-X3 lograr un grosor de tan solo 9 milímetros.

El BR-CAL.389 tiene una cuadrícula que une a todos sus elementos que podemos apreciar a lo largo de toda la caja, la cual además de ser estructural también es parte del rostro del reloj. Todo el reloj es del color del acero, con la excepción de los 26 rubíes rojos del propio calibre BR-CAL.389. Dando color y contraste a un fondo mono crómico.

El diseño de este reloj refleja algo paradójico, la carátula que alberga la manecilla de horas y minutos está descentrada y minimizada hacia las 2 en la carátula. Al estar hecha de cristal de zafiro ahumado permite una transparencia que encaja perfecto con el resto del diseño del reloj. ¿Por qué paradójico? Porque esto se puede interpretar a que la hora toma un asiento secundario, pues lo importante es aquello que lo rodea.

Por supuesto, no podemos olvidar un elemento mecánico que usualmente tomaría toda la atención. Ubicado a las 5 hallamos el tourbillon volante que realiza una revolución cada minuto. En la “jaula” en la que se encuentra el tourbillon encontramos el ampersand que es parte del nombre Bell & Ross.

Este reloj viene con una correa de piel de caimán de color gris.