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Girard-Perregaux Laureato Three Gold Bridges
28/01/2026
Opinión
La relojería es un arte/ingeniería que lleva existiendo desde hace muchísimos años. Parece que no, pero en realidad es algo sumamente antiguo, casi tan antiguo como la humanidad misma. Por lo menos la necesidad de medir el paso del tiempo, sí es tan antigua como la humanidad misma. ¿A qué queremos llegar con esto? Bueno, a veces olvidamos que la relojería es algo ancestral, lo que es reciente (y eso más o menos) son los relojes de pulso que hoy en día están normalizados.
Este no siempre fue el caso, portar un reloj en la pulsera traía retos mecánicos, pues el constante movimiento de la muñeca y las fuerzas de la gravedad interferían con el correcto funcionamiento del mecanismo. ¿Esto qué causaba? Bueno, provocaba que los relojes fueran imprecisos, además de que a finales de los años 1800 y 1900 realmente a nadie se le ocurría llevar el reloj en la muñeca, en esa época teníamos los relojes de bolsillo.
Debemos recordar que la forma de vestir en esos años era sumamente distinta y el portar un reloj se había vuelto parte del atuendo de todo adulto entrado en sociedad. Así que al menos que tu nombre fuera Alberto Santos Dumont, realmente no necesitabas un reloj de pulso.
Muchas de las marcas actuales llevan existiendo por más tiempo que muchos países, entonces dichas firmas habían indagado en los relojes de bolsillo, pues tenían que cumplir con la necesidad de dichas máquinas del tiempo. Por ende, la identidad de la marca y el lenguaje de diseño fueron forjados en aquellos años de los relojes de bolsillo.
En ocasiones terminaron siendo elementos de diseño que siguen definiendo el carácter de las marcas hoy en día. Una marca que es un ejemplo perfecto de esto es Girard-Perregaux; recordemos que esta es una firma que lleva alrededor de 235 años existiendo. Sus orígenes se remontan hasta el año 1791, aunque no se convirtió en lo que ahora conocemos como Girard-Perregaux hasta 1856.
En esos años formativos de GP la marca creó algo que en su momento fue una sencilla decisión estructural combinado con un poco de estilo. Poco sabrían en esa época hace unos cientos de años que esa sencilla y aparente efímera decisión de diseño marcaría la identidad y carácter de la marca por el resto de su existencia (hasta ahora). ¿Cuál habrá sido esa decisión de la cual estamos hablando? Bueno, esa decisión fue la integración de aquellos tres famosos puentes que se hicieron famosos con el reloj “La Esmeralda”, también conocido como “el tesoro de Porfirio Díaz”.
Este elemento aún lo vemos hoy en día con relojes como el Girard-Perregaux Tourbillon 3 Flying Bridges que la firma nos mostró recientemente. El día de hoy tenemos otro reloj por parte de la reconocida marca que incorpora este elemento tan especial para Girard-Perregaux. Este reloj es el Laureato Three Gold Bridges, el cual es una pieza muy especial porque combina dos cosas que distinguen a la marca. El primero de ellos es, por supuesto, los tres puentes y el segundo yace en el reloj en sí. Esto es porque es un reloj de la colección Laureato, quizá la más del repertorio y la insignia de la marca desde que debutó en los años 70.
De hecho, este nuevo reloj celebra la unión de dos detalles que se convirtieron sinónimos de Girard-Perregaux. Esta nueva pieza está limitada a tan solo cincuenta ejemplares, quizá este nuevo sea una extraña elección, pero este reloj está conmemorando el 50 aniversario del Laureato, entonces es adecuado que solo existan 50 de ellos.
El reloj incorpora una nueva caja de acero inoxidable de 41 milímetros de diámetro que tiene un rediseño que lo vuelve un diseño contemporáneo, pero respetando el clásico bisel octagonal del Laureato. Dentro de ella encontramos al calibre automático de manufactura GP9620 con micro rotor de platino y reserva de marcha de 55 horas. Además de que el corazón mecánico está hecho de forma esqueletada, lo que nos permite ver a través de él por medio de cristales de zafiro, esto también le da un carácter liviano al reloj.
Hay dos versiones del Laureato Three Gold Bridges, uno totalmente de acero inoxidable del cual habrá 50 ejemplares, mientras que la segunda versión no estará limitada. La gran diferencia entre ambas radica en el famoso bisel octagonal. Mientras que en el reloj de acero el uso de este material se comparte en el bisel, en el otro reloj no. En el otro tenemos el bisel cubierto de 32 diamantes talla baguette de 3.2 quilates. La presencia de las piedras preciosas enaltece la presencia del reloj y lo hacen brillar. Literalmente.
No importa la versión del reloj, ambos tendrán ese calibre de manufactura que incorpora los famosos tres puentes, solo que aquí están hechos de oro blanco y ambos tendrán un brazalete integrado de acero inoxidable.

