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Tudor HERO-ERA
27/02/2026
Opinión
Nuestro mundo o mejor dicho nuestro planeta es algo que conocemos muy bien; vaya, eso es obvio, como tal ya sabemos mucho de él. Pero ¿a qué nos referimos con esto? Bueno, es tal cual como se escucha, realmente hay pocas regiones desconocidas.
Bueno, el océano no cuenta, ya que a pesar de que aproximadamente el setenta y uno por ciento del planeta es océano. Paradójicamente solo hemos mapeado con exactitud alrededor del veinte por ciento del mismo; y si nos vamos a las profundidades más extremas, hemos visto menos del uno por ciento.
Realmente quedan muy pocas regiones terrestres sobre las cuales el ser humano moderno no haya puesto su pie. Una de estas pocas regiones sería la Isla Sentinel del Norte, donde si bien hay humanos, son una tribu que ha vivido en total aislamiento del mundo exterior por miles de años.
A principios del siglo XX conocíamos mucho menos del Planeta Tierra, había competencias entre exploradores para ver quién llegaba a los polos primero. Hubo envalentonadas misiones para llegar a la cumbre de las montañas y para atravesar los desiertos más inhóspitos. Antes se usaban caballos o perros siberianos, según haya sido la ubicación de la misión, estos animales no eran mascotas, eran animales de trabajo. Unos jalaban carruajes mientras que otros jalaban trineos.
Conforme fue avanzando el progreso tecnológico, otro tipo de animales se comenzaron a usar para estas misiones, animales de índole mecánica. Autos o camiones.
Esto fue a tal grado que en 1907 el periódico francés “Le Matin” convocó a uno de los eventos más inusuales que se han visto, un rally de París, Francia a Pekín, en China. El viaje tomó 8 semanas y los competidores atravesaron lo que era en ese entonces territorio sin explorar, apenas y había secciones pavimentadas.
Eso fue en el siglo XX, pero ¿qué tiene que ver con la actualidad? Bueno, rallies como el París-Pekín. Rallies de regularidad que iban hacia lo inexplorado. Eventos donde importa más la puntualidad que llegar en primer lugar. Este tipo de competencias aún existen y varias de ellas las organiza HERO-ERA. Ellos se encargan de realizar este tipo de rallies de regularidad, pero con un giro histórico, en el sentido de que se realizan con autos que fueron fabricados antes de 1991. Lo cual le da un ambiente especial a la competencia, pues ves autos que usualmente encontrarías en un museo o en alguna colección juntando polvo.
¿Qué tiene que ver esto con nosotros? Bueno, debe de haber un vínculo relojero, de lo contrario no abriríamos un espacio para hablar de ello. Esto es exactamente lo que sucedió, específicamente con Tudor. Ya hemos visto como Tudor ha ido tomando presencia en el mundo de las competencias extremas. Notablemente con el rally Dakar, pues la firma es el cronometrador oficial. Ahora toma el rol de cronometrador oficial para los eventos históricos de HERO-ERA.
Estos rallies son eventos que tienen una duración muy larga, no por nada también se les ha llamado rallies de resistencia, pueden llegar a durar hasta cuarenta y tres días; de los cuales muchos no serán en condiciones exactamente fáciles: pueden ir desde el desierto del Sahara hasta el círculo ártico. En ambos casos recorriendo miles de kilómetros, donde llegar a tiempo es vital.
Por si solo, el evento en sí es bastante demandante, también se le añade la circunstancia de tener que hacerlo en un auto antiguo, pre 1991. Entonces la elección de la máquina es vital.
La puntualidad lo es todo con HERO-ERA, es por eso que Tudor era la firma perfecta para esta asociación para el cronometraje. La precisión de Tudor es incuestionable, tiene credenciales irrefutables en el mundo de la micromecánica como lo es la relojería.
La reconocida firma ha estado involucrada con el deporte motor desde la década de los 50, las páginas de su historia están empapadas con la participación en el automovilismo.
Tudor porta como parte de su ADN la frase “Born to Dare”, un enfoque que se alinea perfectamente con HERO-ERA. Con quienes tendrán una alianza por los próximos 3 años, justo a tiempo para ver el rally Pekín-París Motorshow 2028.

